10.2.08

 

EL VALLE DE ELAH

El valle de Elah, cerca de Belén, debió de ser un hermoso lugar donde pastaban las ovejas y tocaba la flauta y el arpa el futuro rey David. Al pastor David, se le conocía por haber matado a un león y un oso cuando éstos intentaron atacar a su rebaño. Se enfrentó al gigante Goliat de Gath gloria del ejército filisteo en el valle de Elah en desigual batalla, la habilidad con la onda del pastor hizo que con un guijarro lo derribara, luego le cortó la cabeza. (Samuel 17:51)

En la película el Valle de Elah a veces la realidad supera la ficción. Se cuenta la historia de unos jóvenes patriotas y enardecidos se alistan en el ejército de EE.UU. y son enviados a combatir, reprimir o vigilar las conflictivas zonas de Irak. El padre de uno de ellos, viejo militar de profesión, ya perdió un hijo en Vietnam. Se le inculcó el amor a la patria, a la bandera, a las creencias de estar en poder de la verdad-santa y que con una guerra y matando se puede imponer una democracia con un poderoso ejército, derribando a un cruel dictador como lo fue Sadam Hussein. Los jóvenes regresan de permiso y uno de ellos desaparece y es hallado muerto con no menos de 50 cuchilladas en su cuerpo. La trama se centra en la búsqueda del asesino. La madre recrimina al padre que por culpa de las guerras ha perdido a sus dos hijos.

La paradoja es que esta absurda guerra está llena de mentiras, de querer el poder del mundo, de los beneficios de la venta de armas, del petróleo... Esta guerra ha provocado 150.000 muertos en el pueblo y más de 3000 soldados muertos y otros tantos lisiados física y psíquicamente. Nos han metido en un enjambre de avispas venenosas como son Osama Bin Laden, Alqaeda, los Talibanes y los mesiánicos radicales islamistas que desde las mezquitas llaman a guerras contra el infiel. Grupos terroristas que envían a jóvenes, a niños y a mujeres disminuidas con un cinturón de explosivos arrollados a sus cuerpos para morir matando. Todo esto es cierto, porque falta formación, preparación, educación y dar valor a la vida por ambas partes

En la película se denuncia las secuelas psíquicas que dejan estas atroces guerras y en eso consiste el guión. Jóvenes inexpertos, poco formados, imberbes, casi niños, que son enviados al matadero, armados hasta los dientes, pero que al primer guijarro caen heridos de muerte o la miseria que ven les trastorna la mente. En el valle de Elah nos ha metido el presidente de los EE.UU. señor Bush y sus secuaces, ahora es muy difícil salir, según los sesudos del alto mando, pero hasta que no se encuentre la solución definitiva será un Valle de Lágrimas, ¿porque no encontramos un David que arregle el problema?

ABRAHAM MÉNDEZ RAMOS-Escritor

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